¿Se le puede poner un precio al Cerro del Hierro, a la cueva de los Murciélagos, al karst en yesos de Sorbas o al Torcal de Antequera? Evidentemente, si planteamos la cuestión en términos monetarios, la pregunta no tiene respuesta, e incluso puede afirmarse que tampoco tiene mucho sentido, porque su valor trasciende toda concepción […]

a través de Historias de piedras y otros relatos anexos (II) —