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“Novartis ha presentado este lunes su nuevo fármaco para alargar la vida con calidad, en pacientes con Cáncer de Mama Metastático (HR+): Afinitor (everolimus). El nuevo medicamento anticancerígeno puede aumentar varios años la supervivencia en aquellas pacientes en las que la terapia hormonal se ha visto frenada.

Según se explicó en un hotel de Madrid a los medios especializados en Salud, Afinitor supone la posibilidad de aumentar la supervivencia de aquellas pacientes con cáncer de mama en fase de metástasis, cuando la hormonoterapia pierde eficacia y se hace necesaria la quimioterapia. Precisamente para anticiparse a este recurso intravenoso y agresivo por su toxicidad, el nuevo fármaco representa uno de los acontecimientos más destacados en los últimos 15 años contra este tipo de cáncer. Según explicó el doctor Antonio Llombart, jefe de Oncología Médica del Hospital Arnau de Vilanova de Valencia y miembro de la junta directiva de la SEOM, Sociedad Española de Oncología Médica, hoy día las peculiaridades del cáncer de mama hacen necesario no hablar sólo de una patología, sino de hasta cinco distintas, según sus variantes moleculares. Llombart pintó un cuadro preocupante de la enfermedad por ser la primera causa de muerte en mujeres jóvenes, es decir, aquellas con menos de 70 años de edad. En palabras de este doctor, que dirige también el Grupo SOLTI de investigación sobre la enfermedad, en 2011 fallecieron más de 6.300 pacientes por causa de esta patología.

El doctor Miguel Martín, jefe de Oncología Médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid y presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), lamentó que el Cáncer de Mama avanzado (HR+) no tenga cura a la vista, en cuanto a que es actualmente imposible evitar definitivamente que los tumores metastáticos se reproduzcan en un momento u otro. Sin embargo, celebró que la Industria Farmacéutica siga proveyendo a los clínicos de nuevos fármacos con los que alargar en lo posible la vida de las pacientes, siempre según unos parámetros de calidad de vida aceptable. En el caso concreto de Afinitor, avalado por el estudio Bolero-2, Martín explicó que es muy bien recibido en el arsenal de los oncólogos porque supone poder seguir utilizando la hormonoterapia cuando las pacientes se vuelven refractarias a ella, tras 3 ó 4 líneas de tratamiento. Sin Afinitor, las pacientes no podían eludir la quimioterapia ni optar a supervivencias de 3 ó 4 años de media o, incluso, superar los 10 años en algunos casos.

En otro orden de cosas, tanto Llombart como Martín se mostraron abiertamente en contra del copago hospitalario. Para estos clínicos, los anticancerosos deberían estar exentos de cualquier medida de este estilo porque no puede haber efecto disuasorio para el consumo de estos medicamentos ya que nadie los toma, si no tiene realmente cáncer.”

Noticia extraída de Acta sanitaria

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