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Séraphine: una excelente pintora desconocida con una vida penosa…lo que viene a ser un dramón.

“La historia de esta película se sitúa en el año 1914 en Senlis, mostrándonos a un personaje un tanto fuera de lo común llamado Séraphine (Yolande Moreau), una mujer creyente de mediana edad y sin familia, que había trabajado en un convento y ahora hace todo lo que puede limpiando casas, lavando sábanas y hasta alguna vez ayudando en una carnicería para conseguir el suficiente dinero para sobrevivir y poder pagar el barniz que utiliza para conseguir su secreto mejor guardado: sus pinturas. Ese afán que tiene por pintar cuadros (en los que también utiliza barro y sangre) retratando manzanas, flores, árboles o cualquier cosa relacionada con la naturaleza, le hará trasnochar casi todos los días. Y por cosas que sólo sabe el destino, una de esas obras será descubierta por un tal Wilhelm Uhde (Ulrich Tukur), un marchante alemán propietario de una galería en París que se ha ido a vivir por un tiempo a Senlis para preparar un estudio sobre Picasso. Vive de alquiler en un piso de la señora Duphot para la que trabaja Séraphine y en una cena en la que es el invitado de honor de la señora descubre una pintura menospreciada en el suelo del comedor. Atraído por la fuerza de esa obra se la comprará a la señora Duphot y le pedirá el nombre de su autor. Cuando le dice que es Séraphine, Uhde esperará al día siguiente para elogiar a Séraphine por su gran talento y querrá que le enseñe todos los cuadros que haya hecho, insistiendo en que deje de limpiar y se ponga a pintar.

De esta manera se podría resumir el comienzo de la historia, aunque para llegar hasta aquí la película tarda bastante en arrancar, opinión que, la verdad, tuve durante toda la película. Por eso, realmente no sé cuáles han sido las intenciones del director para el retrato de este personaje porque su planteamiento me ha parecido muy aburrido y hasta por momentos poco coherente. Si su manera de dirigir es bastante correcta, con buenos primerísimos planos de ella pintando, su manera de contarnos el desarrollo de la historia contrasta de forma apabullante. Algunas escenas son demasiado largas, otras se podían haber evitado y algunas están mal resueltas. Repitiéndose a sí mismo a la hora de mostrar algún punto de la vida de Séraphine, Provost no logra que me emocione nada de lo que cuenta. Lo poco que me parece llamativo es la lograda fotografía y la música, aunque esta última se utilice hasta la saciedad. Y cómo no, también el enfoque que hace la actriz Yolande Moreau a la hora de plasmar los desvaríos de su personaje, que a veces la ayudan para crear sus pinturas. Siendo también especiales sus cualidades humanas y su atención por los sentimientos que le produce la vida al aire libre, como la pasión que tiene por los árboles, los ríos o los pájaros que la ayudan a relajarse y olvidar todo lo malo que le pueda estar pasando, algo que recomienda al señor Uhde en un momento que tiene él de tristeza.

Y es que la relación Séraphine-Uhde, crucial para la historia, en algunos puntos está bastante conseguida por el buen trato que le da él a ella, pero se le podría haber sacado mucho más jugo. Tiempo después de empezar la Primera Guerra Mundial, cuando los alemanes están llegando a Senlis, él tiene que marcharse de allí, dejando en el piso todas las obras de Séraphine. Es entonces cuando pasarán los años pero no parecerá que pasen los minutos. En varios momentos tuve la sensación de que la película no se acabaría nunca o que el director no sabía en qué momento tenía que decir basta. Cuando llegó el deseado final quise salir de la sala para respirar aire puro, abrazarme a los árboles, mirar el cielo y hasta de pintar, pero sabía que no quería volver a ver la dichosa película.

En definitiva, una película larga y fallida que nos cuenta, sin la suficiente emoción, la parte más importante de la vida de Séraphine de Senlis, una mujer extraña y solitaria, gran amante de la naturaleza, con un talento innato para la pintura.

 

lo mejor Lo mejor de “Séraphine”…

Yolande Moreau

lo peor Lo peor de “Séraphine”…

Su vacío contenido y su larga duración.”

Gracias a elprimerhombre por su crítica: http://www.muchocine.net/criticas/9777/S%C3%A9raphine

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://www.filasiete.com/criticas/seraphine

http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-126513/criticas-prensa/

http://www.precriticas.com/criticas/retratos-anonimos/

Ana dice: dramón (¿qué digo dramón? “dramonazo”) francés(y belga…) con toooooda la lentitud con la que el cine de este país puede darnos. Yo la vi entera supongo que porque me las quise dar de culta porque se me hizo larguísima (de hecho dura más de dos horas) y cuando termina la película te entran ganas de sucidarte…al igual que me pasó con “Secretos y mentiras”, de Mike Leigh o con “Bailar en la oscuridad” del (desde Cannes) innombrable Lars von Trier, aunque esn estos dos ejemplos diré que me encantaron estas películas.

Lo que en realidad quiero decir con todo esto es que puedan ustedes verla, que no va a ser lo peor que han visto en su vida ni tampoco lo mejor; que es larga, pues sí; y que yo este tipo de películas que me dejan ya hundida para el resto del día las veo una vez y no vuelvo a verlas nunca más…prefiero ver una película de sandra Bullock, que, al menos, con su trabajo consigue que se me quede la mente plana y que duerma muy bien la siesta casi de inmediato 😉

P.D. La actriz principal está soberbia en el papel.