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El tren de las 3:10: remake de un western clásico “3:10 to Yuma”.

“El tren es el medio de transporte privilegiado por el cine. Como apunta el crítico J.L. Sánchez Noriega, dentro del género del western americano el tren ha desempeñado un papel decisivo, ya que las dificultades del tendido de la línea ferroviaria ha servido para plasmar la “civilización” del territorio, el progreso frente a los derechos de los granjeros sobre la tierra, el imperio del sistema legal con la llegada de la autoridad administrativa y militar y el triunfo del centralismo de la Unión. En ese contexto se desarrolla EL TREN DE LAS 3:10, a Yuma, de James Mangold, remake de la producción original de 1957 dirigida por Delmer Daves e interpretada por Glenn Ford.

La historia se centra en dos personajes. El ranchero Dan Evans (Christian “Batman” Bale) con la aspiración de conseguir una recompensa que alivie sus penurias, decide colaborar en la captura del peligroso forajido Ben Wade (Russell “Gladiator” Crowe), reteniéndolo en su rancho y posteriormente custodiándolo hasta Yuma, donde el tren de las 3:10 le trasladará a prisión.

Western de gran calibre orquestado, de forma excelente, por Mangold y con actuaciones de peso de Bale y Crowe. A destacar la actuación del malo malísimo Ben Foster, interprentando al forajido Charlie Prince. A precisar, pues, dos cuestiones. Por un lado, ese otro tren, ese que pasa una sola vez en la vida (oportunidad)…y que no hay que dejar escapar. Así lo cree el ranchero. Pero no a cualquier precio. Por encima de la necesidad (salvar a su familia) los valores humanos. En esos valores reside un aspecto fundamental en la construcción de este género genuinamente norteamericano. En este marco, funciona el esteriotipo del héroe y su antagónico. Evans y Wade. Si bien, el tramo final de la película nos propone otra perspectiva centrada en otro valor (como no podía ser de otra forma), en este caso, la amistad.

Otra cuestión a señalar, es la moda de hablar de cualquier nueva película de género como el homenaje, como el punto final, como el resurgir…Mangold demuestra que se puede hacer muy buen cine de género superando, incluso, al original. Y que el género sigue “sobreviviendo” en cuanto proporcione al cine los recursos necesarios para contar historias. Y el western, sin lugar a dudas, es uno de ellos.”

Muchas gracias a José Antonio Bermúdez por su crítica: http://www.muchocine.net/criticas/6878/El-tren-de-las-3:10

Para conocer algunas críticas más pinchen en los siguientes enlaces:

http://ktarsis.wordpress.com/2008/09/07/critica-el-tren-de-las-310-310-to-yuma-de-james-mangold/

http://www.cinematical.es/2008/09/19/critica-el-tren-de-las-3-10/

http://www.lafilacero.com/criticas/434/el-tren-de-las-310/

Ana dice: No sé por qué vi esta película porque no soy especialmente fan de las películas del oeste, he visto algún clásico porque quería hacerlo, como La diligencia o Caravana de mujeres, pero la mayoría han sido por imposición de mi padre, que adoraba este género, por lo cual me tenía que “tragar” todo lo que hubiera sobre el tema o sí o sí…tal vez sea por eso mi “aversión” por este cine.

Por otra parte odio los remake, me parece una poca vergüenza, con el dinero que se saca con la industria del cine, qué menos que hacer, como mínimo, una película original. No me parece mal coger algo ya hecho y adaptarlo: Roxanne (adaptación de Cyrano de Bergerac) o Crueles intenciones (adaptación de Las amistades peligrosas) por ejemplo, eso no me parece mal, pero coger una película ya hecha y volverla a hacer otra vez igual: eso sí, con unos efectos especiales apabullantes, me parece una tremenda tomadura de pelo.

Pero el tema es que la vi y me gustó. Tiene todos los ingredientes de una película de este tipo: el bueno, el malo, el atraco, la huida, la persecución, tiroteo….sólo faltaron los indios; pero también tiene un componente humano bastante interesante. La cosa es que me gustó.